muchas
demasiadas
palabras
tuyas no dejan de decir
y
quiero callarte
porque
no me dejan ver que hay en mí
luego
de haberme tragado tantos vientos.
si
la máquina es un disparo chico
tú
eres uno sordo
que
no esperaba tan tranquila tan inquieta.
me
sentí atraída por voces
entremedio
de los árboles las sentía
y
caminé y caminé
hasta
que se fueran:
yo
no quiero volverme loca, me dije
mientras
lo veía recogiendo asquerosos secretos
yo
no quiero volverme loca, dije
cuando
se metió entre un arbusto, muerto en vida.
yo
quiero escuchar/ solo una voz/ y ninguna
y
no cargarme de imágenes terribles
salir
de aquí salir de aquí
y
saltar despacito cuando caigo en la trampa
la
redonda de metal
ahí
yo en ese segundo ahí a punto
yo
lo sabía:
hay
voces que te tragan el aliento.
pero
estar dentro no estar ya
saberme
fuera del seco ruido
saberme
suspendida aquí
donde
quiero
no
sobre el árbol
con
las patas atrapadas
no
entrampada no
aquí
suspendida,
como
flotando,
sin
jaulas.
ya
ya / yo caminaba y vino el mar.
y
supe que estaba ahí
y
su olor no es mío ni se quedaría conmigo mucho rato
y
su transparencia no es mía
ni
me haría espejo.
pero
estaba ahí como un viento
como
un aire que sí se respira:
dentro
oscuro fuera sol
el
mar ahí de pronto
yo:
desentrampándome.

No hay comentarios:
Publicar un comentario