por razones que no logro descifrar siempre todo termina conmigo llorando patética
y no quiero bancarme (esa es mi nueva palabra cliché)
ni la cara de nadie ni las palabras de nadie
ni el sonido de nadie tocando mi ventana ni los besos de nadie con olor a copete rancio
tocándome los nervios por dentro como si fuera el que conecta un diente con las profundidades
no sé como desenredarme
cada cosa que miro se vuelve inalcanzable y todo lo que sueño estúpido
todo lo que sueño se vuelve estúpido
yo me hago todas las ilusiones
y es una vejez demasiado prematura unas ganas de justificar esto de estar aquí
tan imperdonablemente equivocada
tan cagando fuera del tiesto
tan equivocada
lo siento hay días como este en que creo que debería olvidarme de ti
luego quiero rehacerlo todo
pero es tan tarde y no rejuvenezco en cada palabra
se hace tan de noche tan nublado tan oscuro y helado
está todo tan plagado de fantasmas y de perros negros
y no es grato estar aquí
no hay lenguas de fuego sobre mi cabeza
todos me han abandonado
me he quedado sola en la oscuridad de una iglesia terrible
me falta la fuerza
se me acaba la voluntad
no hay espíritu
no me sobrepongo al cansancio
no me gusta nosotros mismos
somos así
eso que parece imposible
el espíritu
es dios mismo
qué importante es el espíritu de dios por eso hay que pedirlo siempre

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