miércoles, 20 de junio de 2012



es inevitable pensar en aquella noche
roja
la calle helada, el frío en el poto
el llanto incontenible incontenible
el desborde
el bloqueo


y no es que me guste tanto el melodrama




pero a cierta altura de la noche
me di por vencida
y luego de insultartete dejé ir


ahí no terminó nada


después apareció él
y mi patetismo fue evidente
mientras que todos pensaban que lloraba por ti
mientras él probablemente pensaba que lloraba por él
yo
lloraba por mí:

una bestia negra me tragaba como esa que aparece al dar vuelta el cuadro del niño llorón



y era inevitable sentir
que estaba sola en el derrumbe
y que de los escombros no me sacaría nadie



es así
como en cualquier noche
estar sentada frente a un ratón muerto
en un piso asqueroso de esta ciudad
rodeada por la basura de los comerciantes

por la sangre de los cadáveres en la carnicería

no te importa

y las pantys se te arruinan y el maquillaje se te corre y la cara se te desfigura con el llanto

y no te importa ni una huea

excepto

llorar


y se te olvida el frío el suelo la cara el vomito abajo
te pesa el vodka te pesa el último cigarro por segundo y lo que no comiste
te pesa la noche como una agua negra petrolesca te pesa el cuerpo
que insiste en hundirse en un pantano invisible
en una arena movediza llena de mierda
sin nadie
que te tire un palo
pa agarrarte

cayendo
esaerayo

patética y siútica
a las 6 de una mañana
avergonzada de ser y estar











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