martes, 21 de agosto de 2012

ir

"Yo no podré quejarme
si no encontré lo que buscaba
pero me iré al primer paisaje de humedades y latidos
para entender que lo que busco tendrá su blanco de alegría
cuando yo vuele mezclado con el amor y las arenas"

Federico García Lorca



caigo de la cama
cada día se vuelve más alta, mujeres han venido aquí a expandirla
las sillas suben también
mis pies nunca tocan el suelo
soy como la tumba de Martín Busca
y esta vez le he ganado un pacto al diablo

hubo días en los que la cama fue honda como un gemido terrible
y su boca me besó hasta que me entregué por completo
nada me hizo salir de su lengua caliente
y comencé a morir, lentamente, pudriéndome entera

primero fueron los ojos, su humedad eterna 
(tanto llo-ver)
luego fue mi pelo 
comenzó de a poco a abandonarme y me asaltaba en los rincones
mi nariz se bloqueó por completo, sólo pude oler el miedo
y mi cuerpo lentamente fue cediendo hasta ser parte del follaje

no estuve por mucho tiempo no estuve
y quienes me encontraron no me encontraron
y  tampoco encontré a alguien
sólo caminé subí escaleras y calles 
bajé cerros y humedales hasta perderme 
dormí en todos lados en cada segundo estuve dormida
sin poder escuchar nada más que gritos
palabras incansables acosadoras nocturnas
que no decían nada

luego llegué al silencio





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